CRONICA DE UNA MIERDA ANUNCIADA
No hay nada mas bello de ver una copia del PADRE 2001 corriendo sobre WINDOWS 2000 en unas oficinas cercanas al centro de la ciudad. Eso es tecnologia en accion, amiguitos! La blandura de la silla giratoria bajo el culo de uno y unos dedos que se curvan como garras de hacer mas birguerias con el teclado que el organista de un grupo de rock sinfonico malo. Habra a quien este panorama se la ponga dura, pero a mi me han dado morriña de dinosaurio y añoranza de cavena, esas horas que me he pasado con la mirada estupefacta alternando entre papelotes de dudoso interes y una pantalla llena de jerga neonazi que venia a decirme: Dame tus dineros, daaamelos, miniño! La verdad, yo no lo encuentro nada divertido. Todo esto es demasiado gilipollas incluso para nuestra raza. Que se pretende demostrar? Cuando yo era peque, mi viejo me fardaba siempre de que su ultimo peluco era superextraplano, y cada peluco con el que el viejo mierda me vacilaba era tres veces mas superextraplano que el anterior. Ahora que han conseguido hacerlos del grosor de una hoja atrapamoscas, ahora, vuelven los relojes gordonchos como bestias, verdaderas pulseronas de cerdo mayor de la tribu. Para cuando un revival del reloj de arena? Ojala que vuelvan pronto el taparrabos y la porra.
Pero de momento ahi estaba yo, muriendome por dentro a cada cifra y explotando finalmente de rabia cuando, en la casilla mas aniquiladora de la ultima pagina, el hijo de puta de PADRE vino a decirme que yo, YO! que he acumulado a lo largo del año una cifra ridicula hasta la carcajada y que, sin llegar al minimo, unicamente me he visto obligado a hacer la puta declaracion por mi condicion de pluriempleado, tenia que soltarle a tio Estado nada mas y nada menos que treinta y pico mil perras de las viejas! Etiquetas! Numeros! Santo dios! Quien querria morir alzheimeroso y entubado hasta por el hoyo de la polla en un hospital de la seguridad social cuando se lo podria hacer de puta madre palmandola de manera mucho mas limpia y confortable mediante un bocado de mamifero chungo con desgarro atroz de organo vital, gracias a una ola de disenteria con bonus de colera, gentileza de un resfriado mal llevado agravado por picadura de insecto guason?
Pero eso fue ayer. Hoy me he armado de valor, he agarrado todo el fajo de papelamen que me escupio la impresora y me he presentado en la oficina de mi banco (mi banco! Si yo poseyera un banco no estaria escribiendo todo esto sino encaramado a un entarimado desde donde pudiera mear a la chusma! abrid la boca, cerdos!). Alli, en el banco, que debe de pertenecer a un puerco top tuenti, me ha atendido una señorita muy amable que lucia una carita angelical como las de las putas viejas y ajadas a las que les amarran coletas en las pelis porno para que parezcan colegialas y den mas morbo. Entre los dos hemos barajado el sinsentido que yo traia, hemos pegado las etiquetas y cuando he querido darme cuenta, en apenas un par de minutos, la señorita amable con sonrisa de puta podrida a la que no le asomaban las caries porque se le habian mudado todas al cerebro, va y me dice que ya esta. Ya. Ya tenemos tu dinero, fuera fuera, lagarto lagarto, vete y no vuelvas sin nuestra parte o te golpearemos donde no quedan marcas para que podamos volver a follarte sin que nos des asco. Tu dinero es ahora nuestro y lo vamos a emplear unicamente en hacer el mal, porque es lo que nosotros hacemos, no es asi, señor director? Y el señor director, con su panza de sesenta años de engorde porcino, ha echado la cabeza atras y, con una carcajada que nos ha helado a todos la sangre en las venas, se ha sacado la chorra y alli mismo nos ha meado a todos, que hemos abierto bien la bocaza, no fuera a ser que algo viniera a escurrir fuera y manchara la moqueta. Bien, esto ultimo tal vez no haya sucedido exactamente asi, pero esa es la sensacion que he tenido mientras salia por la puerta, violado, a punto para tomar el metro para sentarme en mi silla giratoria de ultima generacion frente a mi pentium celeron 700 corriendo WINDOWS 2000.
Soundtrack:
Levin, Gorn, Marotta "From the caves of the iron mountain"
